Estuches
El comienzo de curso siempre lleva consigo la preparación de todos los materiales que el alumnado necesita en su día a día en el colegio. Bolígrafos, lápices, rotuladores, gomas, ceras…, todos ellos aparecen en la lista de objetos que comprar, pero no podemos olvidar otro objeto importante y que nos permite transportar todos estos materiales: el estuche. Este fue creado para proteger materiales u objetos valiosos y se elaboraba con cuero u otros tejidos. Este objeto también fue conocido con el nombre de plumier y estaba elaborado con madera y servía para guardar lápices.
Cuando en el siglo XIX se fomentó el acceso a la educación de todos los niños y niñas, estableciéndose la etapa de 6 a 9 años como obligatoria (Ley Moyano de 1857), y conforme fue aumentando la escolarización y alfabetización, ya en el siglo XX, el estuche comenzó a ser más necesario para poder transportar los materiales escolares necesarios.
La patente del primer estuche data de 1946 y su creadora fue Veronica Perla Amoth, en Estados Unidos, aunque ha sufrido múltiples variaciones con el paso del tiempo. Este estuche estaba fabricado con una serie de ranuras para poder encajar los lápices, aunque estos debían ir colocados en vertical para evitar su pérdida, ya que no disponía de una tapa. Conforme fue evolucionando su uso se crearon estuches de madera, metal, plástico, etc., y, sobre todo, se fabricaron estuches de diferentes tamaños y formas; que se pudiesen cerrar, con el fin de no perder el material; y que fuesen más fáciles de transportar. Además, en las casas también se podía fabricar un estuche con diferentes telas. Actualmente podemos encontrar estuches de dos o tres compartimientos, rectangulares, cilíndricos etc., así como de diferentes tamaños.
María Dolores Molina Poveda
- DIMENSIONES: dependiendo del estuche
- MATERIAL / SOPORTE: madera, plástico, metal, diferentes tejidos
- CONTEXTO CULTURAL: siglo XX
- AUTORÍA: diferentes fabricantes


