Regletas Cuisenaire

Georges Cuisenaire, maestro de enseñanza primaria de la escuela de Thuin (Bélgica), registró y comercializó en 1951 las regletas que llevan su nombre, “Regletas de Cuisenaire”, tras utilizarlas con su alumnado y corroborar los buenos resultados que tenía. Este docente también desarrolló otras múltiples experiencias con su propio alumnado.

En 1952, Cuisenaire publicó un folleto titulado Los números en color para enseñar a los maestros a utilizar las regletas en el aula.

Sin embargo, fue Caleb Gattegno -profesor de la Universidad de Londres y principal fundador de la Commision Internationale pour l’Étude et l’Amélioration de l’Enseignement des Mathématiques (CIEAEM)- quien introdujo en España las regletas de Cuisenaire.

En 1953 viajó hasta Thuin para conocer dicho material del que quedó muy impresionado, llevándole a dedicar parte de su actividad investigadora a desarrollar el método basado en estas regletas.

En 1954 creó la Cuisenaire Company, dedicada a fabricar y distribuir estas regletas; y también escribió, junto a Cuisenaire, el libro Números en Color, para enseñar a los docentes a utilizar el material.

Su viaje a España en 1955 para presentar las regletas le llevó a conocer a Pedro Puig Adam -catedrático de matemáticas del Instituto San Isidro de Madrid- a quien invitó a unirse al CIEAEM y, como consecuencia, a forjar una vía de conexión internacional para los profesores de matemáticas españoles (Dólera Almaida y Carrillo Gallego, 2024).

Las regletas de Cuisenaire estaban formadas por un conjunto de varillas de sección 1 cm² y forma rectangular, y simbolizaban los diez primeros números naturales.

Cada varilla tenía un color y longitud diferente, es decir, la blanca simboliza el número 1 (1 cm); la roja el 2 (2 cm), la verde el 3 (3 cm), la rosa el 4 (4 cm), la amarilla el número 5 (5 cm), la varilla verde oscuro el 6 (6 cm), la negra el 7 (7 cm), la marrón el 8 (8 cm), la azul el 9 (9 cm) y la naranja el número 10 (10 cm).

Las regletas de colores rojo, rosa y marrón simbolizan las potencias de dos (2-4-8); las de verde claro y oscuro y azul representan los múltiplos de tres (3-6-9); las de amarillo y naranja corresponden con el 5 y el 10; el número 7 es de color negro porque sus únicos divisores son la unidad y él mismo; y el blanco representa al 1 porque es divisor de todos los anteriores.

Además, este material estaba complementado por tarjetas de tres tipos: carta mural (10 x 10 y aparecían todos los productos), un juego de lotería, y un juego de tarjetas (Dólera Almaida y Carrillo Gallego, 2024).

Este material estaba enfocado, inicialmente, al estudio de las cuatro operaciones aritméticas básicas, al sistema de numeración decimal, a los conceptos de divisor, fracción y múltiplo, a las secuencias aritméticas y a la obtención de áreas y volúmenes; aunque también pueden utilizarse para el estudio de longitud, perímetro, geometría… (Martín Adrián, 1999).

Actualmente, es un material que se sigue utilizando en las aulas, tanto de Educación Infantil como de Primaria, para la enseñanza de conceptos y operaciones matemáticas.

Dólera Almaida, J. y Carrillo Gallego, D. (2024). La introducción de las regletas de Cuisenaire en España. En B. Martín Fraile (dir.), Modos de entender, pensar y sentir el patrimonio histórico educativo (pp. 55-68). Ediciones Universidad de Salamanca.

Martín Adrián, A.R. (1999). Las regletas de Cuisenaire. Actividades sobre longitud, área, perímetro y volumen. Números: Revista de didáctica de las matemáticas, (37), 19-28. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2344161 

María Dolores Molina Poveda

DIMENSIONES: dependiendo de la regleta (de 1 a 10 cm)

MATERIAL / SOPORTE: madera y diferente color para cada regleta

CONTEXTO CULTURAL: a partir de la segunda mitad del siglo XX

AUTORÍA: Georges Cuisenaire