Campana del docente

En una de las vitrinas del Museo Andaluz de la Educación (MAE) podemos encontrar una pequeña campana. Esta fue utilizada por los docentes en muchas aulas de España, durante buena parte del siglo XX, y era común encontrarla sobre su mesa. Este instrumento, no solo servía para marcar el inicio o final de las actividades que se desarrollaban dentro del aula, sino también como un medio para poner orden.

La presencia de la campana se encuadra en una época en la que la disciplina y el silencio eran pilares fundamentales del sistema educativo. En un contexto donde la ratio de alumnos por aula era elevada y los recursos pedagógicos escasos, el sonido de la campana se convertía en una herramienta eficaz para captar la atención del alumnado. Bastaba un solo toque para que cesaran las conversaciones o se indicara el cambio de actividad.

La campana también tenía un valor simbólico, ya que en un periodo donde el docente era una figura de respeto incuestionable, su sonido representaba la voz de la autoridad. Con el paso del tiempo y la modernización de las metodologías educativas, la campana fue desapareciendo de las mesas y fue sustituida por una serie de dinámicas que permiten a los maestros y maestras solicitad silencio al alumnado como, por ejemplo, las canciones en Educación Infantil, el uso de un semáforo que indica cuando hay un elevado nivel de ruido, etc.; o marcad el cambio en las actividades.

María Dolores Molina Poveda