Nueva donación al MAE: juegos, recuerdos y materiales con mucha historia

El Museo Andaluz de la Educación ha recibido una nueva donación de María Victoria Gutiérrez, una gran colaboradora del museo que ya en otras ocasiones ha contribuido generosamente a enriquecer nuestros fondos.

Desde el MAE queremos agradecerle, una vez más, su amabilidad, su cercanía y su compromiso con la conservación de la memoria educativa y cultural. Gracias a personas como ella, muchos objetos que formaron parte de la vida cotidiana de distintas generaciones pueden seguir conservándose, estudiándose y compartiéndose con nuestros visitantes.

En esta ocasión, María Victoria ha donado al museo un conjunto muy variado de materiales, entre los que se encuentran numerosos juegos antiguos y puzles, algunos de ellos especialmente representativos de los años 80. Destacan varios juegos de galaxias y naves espaciales, muy populares en aquella década, cuando la ciencia ficción, el espacio y las aventuras interplanetarias estaban muy presentes en el imaginario infantil y juvenil.

La donación incluye también un televisor portátil, una pieza que nos recuerda otra forma de ver la televisión y de relacionarnos con la imagen y la información antes de la llegada de las pantallas actuales. Junto a él, se incorpora una máquina de coser, aunque sin mueble, que se suma a la colección de objetos vinculados al aprendizaje doméstico, la formación práctica y los oficios cotidianos.

Entre los materiales donados destaca además un pequeño libro de gran interés: Marisol, maestra rural, escrito por Josefina Álvarez de Cánovas y publicado por Editorial Magisterio Español en los años 60. La serie de libros de Marisol fue muy conocida en su época. A través de sus historias, esta joven protagonista mostraba distintos oficios y modelos de vida propios de aquel tiempo para una mujer de su edad, acercando al público lector a diferentes realidades profesionales y sociales.

Todas estas piezas tienen un valor especial porque hablan de educación, de ocio, de aprendizaje y también de memoria familiar y colectiva. Son objetos que nos permiten comprender mejor cómo se aprendía, cómo se jugaba, cómo se leía y cómo se vivía en otras décadas.

Desde el Museo Andaluz de la Educación damos las gracias de corazón a María Victoria Gutiérrez por esta nueva donación y por su constante colaboración con el museo. Su generosidad nos ayuda a seguir conservando pequeñas grandes historias que forman parte de nuestro patrimonio educativo.