Nueva donación al MAE: libros escolares y memoria familiar
El Museo Andaluz de la Educación enriquece de nuevo sus fondos gracias a una emotiva donación realizada por Joaquín Jiménez, compuesta por materiales que pertenecieron a su abuela y que han sido depositados en el museo por sus hijas. Se trata de un conjunto de libros escolares de finales de los años 20 y comienzos de los 30 del siglo XX, junto con un estuche de minas para portaminas.
La donación incluye varios libros de texto de primera enseñanza, utilizados en el contexto escolar de los años 20 y 30, en pleno periodo de transformación educativa en España:
- “Derecho” de Victoriano F. Ascarza. Primera enseñanza (1932)
Un manual que acerca nociones de derecho y ciudadanía al alumnado de las primeras etapas educativas, reflejando el interés por formar personas conscientes de sus deberes y derechos. - “Método completo de lectura. El segundo Magisterio” por José Dalmán Carles (1931)
Un método de lectura que muestra cómo se estructuraba el aprendizaje lector en la escuela, con propuestas graduadas y una concepción muy concreta de la alfabetización. - “Historia de la civilización española en sus relaciones con la universal” por Juan F. Yela Utrilla (1928)
Libro que sitúa la historia de España en diálogo con la historia universal, ejemplo de cómo se entendía la construcción de la identidad nacional y la mirada al mundo en los programas educativos de la época. - “Nociones generales de Historia Universal” por Cristóbal Pellegero Soteras (1929)
Manual de referencia para abordar los grandes procesos históricos a escala global, destinado a dotar al alumnado de una visión ordenada del pasado de la humanidad.
Junto a los libros, la donación incorpora un conjunto de minas para portaminas sin usar, conservadas en su estuche original de la marca A.W. FABER. Aunque no se conoce con exactitud su fecha, se estima que probablemente corresponden a la década de 1920.
Desde el Museo Andaluz de la Educación queremos expresar nuestro agradecimiento a Joaquín Jiménez y a su familia por su generosidad y por confiar en el museo para conservar y difundir este legado. Gracias a donaciones como esta, el MAE continúa cumpliendo su misión de ser un lugar de memoria y reflexión sobre la educación, donde cada objeto añade una nueva página a la historia de nuestras escuelas.



